El ocaso del samurai → editar

Hace una semana vi El ocaso del samurai. Trata de un samurai de segunda clase, Seibei, que saca adelante a sus hijas y a su madre enferma. Lo hermoso de la historia es que, a pesar de ser un hombre muy válido que podría ascender socialmente sin ningún problema, tiene sus propias prioridades y es fiel a ellas, viviendo al margen y siendo feliz viendo crecer a sus hijas.
Es un samurai auténtico porque en todo momento contempla su vida como un servicio a los demás, más allá de ser un buen guerrero; pero es consciente de que el mundo en el que creció, el del Japón feudal, toca a su fin. El sobrenombre de Ocaso es apropiado porque acepta con tranquilidad los cambios, acepta desaparecer como individuo egoísta para simplemente ser. La forma de afrontar la vida del samurai se plasma perfectamente en su actitud ante los enfrentamientos: respeta al rival y la vida de su rival, confía más en la inteligencia y la habilidad que en la fuerza, trata de resolver los problemas de la forma menos cruenta posible.
Me gusta cuando Seibei le dice a su hija mayor que está bien que lea a Confucio, porque aunque no tiene una utilidad obvia le ayudará a pensar por sí misma, le ayudará a no ser tonta. Hay quienes, como el tío de Seibei, piensan que no es femenino que la niña estudie, pero Seibei les ignora muy diplomáticamente. Eso es amor: quiere que su hija sea libre y que piense por sí misma.
La historia rezuma cariño, un realismo amable (es genial la escena en la que Seibei sale a practicar con su espada de madera y se da cuenta de que no está en su mejor forma). También es importante, y hermoso, el pudor: la relación entre Seibei y Tomoe es íntima, contenida.
En cuanto a los aspectos técnicos, la fotografía es más que correcta, la ambientación perfecta y el sonido destaca por su sobriedad. Apenas hay música, usándose sólo en unos pocos momentos clave, contribuyendo a la atmósfera de realismo. El trabajo de los actores me parece impecable, especialmente el de Hiroyuki Sanada, que va ganando según avanza la película.
En resumen: es una película muy buena, pausada y artística, para ver cuando estés con ganas de saborear detalles.
Martes, 30 de Agosto de 2005, por la tarde — Tema(s): Cine